DINÁMICA TERRESTRE. LA DERIVA CONTINENTAL

8. DERIVA CONTINENTAL

Aunque las ideas movilistas no conocieron una gran aceptación hasta el siglo XX, previamente diversos autores habían aportado ciertas evidencias. Francis Bacon, en el s. XVII ya señaló la semejanza entre las costas de Sudamérica y África, aunque no propuso una explicación. George Leclerc de Buffon (conde de Buffon) fue el primero en sugerir que ambos continentes habían estado unidos en el pasado, debido a la distribución de animales. Otros naturalistas posteriores afirmaron lo mismo. Más atrevido, el geógrafo Snider-Pellegrini, a mediados del s. XIX, propuso la existencia de un continente primitivo que se fragmentó en dos: Norteamérica con Sudamérica (Atlántida) y África con Europa. Sin embargo la teoría movilista más elaborada y apoyada en numerosas pruebas fue propuesta por el meteorólogo Alfred Wegener en 1915, en su famoso libro: El origen de los continentes y océanos. Las principales pruebas aportadas por Wegener fueron las siguientes:

PRUEBAS GEÓGRÁFICAS

La similitud entre las costas de varios continentes llevó a Wegener a considerar que todos ellos estuvieron unidos en el pasado. A ese supercontinente único lo llamó Pangea. Al océano único que lo rodeaba se le llamó después Panthalassa. Pangea se habría fragmentado en dos partes: una al norte con Eurasia y Norteamérica (Laurasia); y otro al sur, con África, Sudamérica, la Antártida, Australia y la India (Gondwana). Cuando más tarde se descubrieron las plataformas continentales (zonas del continente sumergidas) se observó que el ajuste era aún más exacto.

PRUEBAS PALEONTOLÓGICAS

La presencia de fósiles idénticos en continentes separados por miles de kilómetros convenció a Wegener de que los continentes del hemisferio sur formaban uno solo, lo que permitió que la fauna y la flora se extendiese por todos ellos.

PRUEBAS GEOLÓGICAS

Wegener encontró rocas semejantes y de la misma edad en Sudamérica y África. También encontró depósitos minerales  idénticos a ambos lados del Atlántico, como ciertos yacimientos de diamantes. Finalmente, encontró pruebas de estructuras geológicas interrumpidas en la costa de un continente que aparecen en otro. Así, los Apalaches, en Norteamérica, se corresponden con cordilleras del norte de Europa y de África.

PRUEBAS CLIMÁTICAS

El hecho de ser meteorólogo le permitió a Wegener hacer un estudio detallado del clima pasado de la Tierra. Encontró tillitas, rocas glaciares, con una edad de unos 300 millones de años, en África, Sudamérica, Australia e India. La presencia de fósiles del helecho Glossopteris, de clima subpolar, confirmaba el clima glaciar de esas regiones. Algunos geólogos quisieron explicarlo mediante una glaciación que habría afectado a toda la Tierra en esa época. Pero Wegener lo rebatió demostrando que en ese mismo periodo, en el hemisferio norte había un clima tropical. La explicación más lógica volvía a ser la situación de Gondwana cerca del Polo Sur. Wegener reunió todas sus pruebas y en 1915 publica un libro revolucionario: El origen de los continentes y océanos. En este libro expuso su teoría movilista llamada de la deriva continental. Puede resumirse en tres puntos: Hace unos 200 millones de años todos los continentes se hallaban unidos en uno solo, Pangea. Este supercontinente comenzó a fragmentarse hasta llegar a la disposición actual. La corteza terrestre se divide en dos capas: el sial y el sima. Los continentes son el sial (silicio y aluminio) y “flotan” sobre los océanos (sima: sílice, hierro y magnesio). Al moverse, los continentes pliegan y levantan los materiales del océano, formando cordilleras. La causa del movimiento de los continentes es la rotación de la Tierra, junto con la atracción de la Luna. Sin embargo, a pesar de la fuerza de los argumentos de Wegener, su teoría no fue aceptada y cayó en el olvido. Las causas fueron diversas (ideas demasiado revolucionarias, su condición de meteorólogo), pero sobre todo Wegener no pudo explicar el motor de los continentes, ya que la rotación terrestre y la atracción lunar son insuficientes.

8.1. EL CICLO DE WILSON

En 1966 Tuzo Wilson propuso que la apertura y cierre de las cuencas oceánicas es un proceso cíclico, con una duración aproximada de 300 millones de años. Estableció una series de fases por las que pasa dicho ciclo, conocido como ciclo de Wilson en su honor: a. Fractura de un continente y formación de una grieta o rift continental (Valle del Rift, en África). b. Formación de un mar estrecho por desarrollo del rift, que forma una dorsal, por donde emana lava que añade cuenca oceánica y separa los bordes continentales (Mar Rojo). c. El crecimiento de la cuenca convierte el mar en un océano que sigue creciendo (Océano Atlántico). d. La presión ejercida por el crecimiento de la litosfera oceánica termina rompiendo una de las placas en el límite océano- continente. Se produce así una zona de subducción, que da lugar a una fosa oceánica y una cordillera pericontinental (cordillera de los Andes). e. Con el tiempo, la dorsal deja de actuar, pero no la fosa, con lo que la cuenca oceánica se va estrechando, acercando los continentes y terminando por hacer subducir a la propia dorsal (Falla de San Andrés). f. Finalmente, los continentes chocarán, formando una cordillera intracontinental  (Himalaya).

8.2. PASADO Y FUTURO DE LA TECTÓNICA

DE PLACAS

La Tectónica de Placas permite suponer cómo era la Tierra en el pasado y hacer predicciones de futuro. Así, puede deducirse que hace entre 1.800 y 1.300 millones de años existió una primera pangea denominada Columbia (también Nuna, Hudsonia o Hudsonlandia), que comenzó a fragmentarse hace unos 1.600 m.a. Hace entre 1.300 y 700 m.a. los continentes estaban agrupados en otro supercontinente llamado Rodinia, que se fragmentó en diversas partes. Los fragmentos de Rodinia volvieron a juntarse hace unos 400 millones de años, dando lugar a Pangea II (la Pangea de Wegener), que comenzó su rotura hace unos 180 millones de años, hasta dar los continentes actuales. De seguir moviéndose las placas como hasta ahora, África acabará por unirse a Eurasia, cerrando el mediterráneo y originando una cordillera intercontinental en su lugar. El Atlántico crecerá hasta que se detenga la dorsal, momento en que empezará a reducirse y desaparecerá, uniendo África y Eurasia con América. Probablemente, Australia se una al sudeste de Eurasia. De esta manera, se formará un nuevo supercontinente en unos 250 millones de años. Este supercontinente ha sido predicho con el nombre de Amasia.
BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA
BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA 4º ESO
Pruebas de la deriva continental Pruebas de la deriva continental Animación Pangea Animación Pangea Animación ciclo de Wilson Animación ciclo de Wilson
“Para ir a donde no se sabe hay que ir por donde no se sabe.” San Juan de la Cruz “It must be a strange world not being a scientist, going through life not knowing--or maybe not caring about where the air came from, where the stars at night came from or how far they are from us. I WANT TO KNOW” Michio Kaku
AMASIA